De comerciante a empresario

Personalmente, me rechina entrar en el universo de las definiciones. A veces una definición busca “acartonarse” tanto que pierde su sentido y deja de lado su componente práctico. Una definición debe ser operativa y más aun en el universo empresarial. Sin bien hoy proliferan las opciones educativas en este rubro, siempre hay que dejar claro que se trata de una actividad práctica. Las definiciones y conceptos son válidos y relevantes si pueden ser llevados a la realidad. Así trato de redactar un exámen cuando llegan esos períodos (a propósito, estamos llegando a uno de ellos). Las diferencias entre comerciante y empresario, más allá de lo teórico, empecé a comprenderlas el año pasado cuando tuve un ocasional cliente que parecía lo segundo pero era en realidad lo primero. Un comerciante se centra en la compra-venta, conoce al dedillo su rubro y su especialidad es el área comercial. Muchas veces me he encontrado con comerciantes que quieres ser empresarios y fracasan en el intento. Un empresario es un innovador, debe tener espíritu emprendedor, tener una visión global de la empresa y sabe que no hay recetas universales. El camino de comerciante a empresario no es sencillo, pero una de las claves consiste en no creer que todas las herramientas son válidas para todo tiempo y lugar.


About Pablo

Director de BALSEIRO MARKETING - Consultoría l Capacitación l Investigación. Referente Académico del Programa de Desarrollo para Emprendedores y docente en BIOS. Columnista en el diario El Observador y en el portal Espectador Negocios.
This entry was posted in Emprendedores, Home and tagged . Bookmark the permalink.

Comments are closed.