
Este fin de semana aprovechamos a revisar nuestro sistema de control de gestión (el de la consultora Balseiro Marketing me refiero). Allí había un montón de colores amarillos, los que usualmente indican que algún presupuesto está pendiente de confirmación. Como el amarillo rompía mis ojos empecé a contar: 8 pendientes. Esos datos no los tomamos en nuestros resumenes mensuales, por lo que me tomé el trabajo de hacer el seguimiento correspondiente para trasformar el amarillo en negro (sin segunda intención!!). Al chequear uno a uno, comprobé que era notorio que ninguno de esos presupuestos iba a ser aceptado y también que ninguno había recibido un explícito NO como respuesta. Francamente, los indicadores de la empresa están muy bien, pero me molestó sobremanera no tener una respuesta y tener que deducir cuando es NO. Quienes de alguna manera trabajan con clientes (todos!!), saben que el NO es una de las posibilidades. Salvo que tenga un nivel de tolerancia muy bajo (impropio para quien trabaja en este mundo), el NO no debe tomarse como una descortesía sino como una de las opciones.
#1 by OMAR on 11 Marzo 2010 - 10:18 am
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Hola , creo que debemos atraer clientes que esten dispuestros a pagar la sifra que nos permita actuar y crecer, por eso el "NO"lo usamos nosotros primero, de otra manera nos estaran pidiendo presupuesto los clientes que no nos sirven .
La optimizacion de nuestro servicio es lo unico que debemos tener en cuenta para mejorar el recor de los presupuestos, y saber decir "NO" nosotros primero